Entrevista a Enric Bañeres
“EL LENGUAJE DEL FÚTBOL TAMBIÉN DESATA PASIONES”

Enric Bañeres, uno de los periodistas deportivos más prestigiosos e influyentes de España, acaba de publicar “¡Qué sabrá usted de fútbol!” (Editorial Diëresis). En este nuevo libro, Bañeres ofrece su personal e intransferible visión del mundo del balón a través de un formato muy ameno: un diccionario con los 200 términos más representativos del argot futbolero. En esta entrevista explica cómo el humor le ha servido para dar un repaso, con buenas dosis de crítica, a los protagonistas de las páginas deportivas.

1) ¿Por qué ha escrito un libro sobre el lenguaje del fútbol?

-Porque lo encuentro una de las cosas más divertidas del mundo. Casi tan apasionante como el propio fútbol en sí, que por algo es el deporte más popular de este planeta. El lenguaje que utilizamos los millones de sujetos a quienes nos gusta este deporte también contiene grandes dosis de fantasía, transmite emociones, desborda imaginación... Todo ello me ha ido interesando durante los más de treinta años que llevo como periodista deportivo. Además de tratar el tema como profesor de Periodismo Deportivo en la Universitat Internacional de Catalunya, también he hecho algunos trabajos sobre el lenguaje del fútbol: el primer diccionario de Deportes castellano-catalán, catalán-castellano, así como pequeños ensayos, tanto en la revista "Annals",del Colegio de Periodistas de Catalunya, como en mi anterior libro "Dichoso Barça".

2) Ha utilizado un estilo basado en el humor y la ironía. ¿Nos tomamos demasiado en serio el mundo del balón?

-Como todos los fenómenos que desatan pasiones humanas, en el fútbol se puede pasar sin apenas transición de la comedia a la tragedia. Su lenguaje contiene elementos para describir todas esas y muchas otras situaciones que pueden darse dentro de un mismo partido sin solución de continuidad. Un locutor de radio, si es bueno, crea un espectáculo del espectáculo y le están permitidos todos los registros verbales que sea capaz de poner a contribución de ese espectáculo. Por ello se cae contanta frecuencia en una cierta desmesura tolerable y el lenguajedeportivo es tan propenso a la exageración y la hipérbole. Yo, por ejemplo, he perdido la cuenta del número de partidos del siglo (del siglo XXI) que llevamos jugados en cuatro años y medio.

3) ¿Cuál es su frase o expresión favorita de entre las más de 200 que aparecen en el libro?

-Quizá las más tópicas son "el fútbol es así" y "fútbol es fútbol" pero particularmente me fascina que cuando un futbolista se pega un castañazo es porque ha perdido la verticalidad, que haya goles de bella factura, que correr sea de cobardes, que se disputen balones divididos o que los mismos esféricos se envíen a la olla y que, en medio de tanta pasión, todavía abunden partidos para olvidar, otros de guante blanco y alineaciones de gala.

4) ¿Por qué el lenguaje del fútbol se exporta a otros ámbitos, desde la política hasta la economía?

-Primero, por su enorme popularidad. Segundo, porque sus imágenes son muy gráficas y sirven para describir con gran nitidez situaciones que se producen en otros ámbitos de la vida colectiva. Cualquiera de nosotros podemos quedar en la embarazosa situación de fuera de juego, más de una vez nos han colado un gol, hemos pasado la pelota, hemos lanzado balones fuera, nos hemos lanzado al contraataque, nos hemos encerrado a la defensiva, hemos repartido juego, hemos pedido prórroga y conocemos a parejas que se han casado de penalti.

5) ¿Qué periodista ha aportado más al argot futbolístico?

-Wenceslao Fernández Flórez se inventó lo de "vicegol" y Eduardo Galeano ha dado categoría literaria a mucho argot futbolístico. Pero probablemente sea Matías Prats, padre, recientemente desaparecido, quien incorporó más frases a este léxico. Frases que invitan a pensar que don Matías debía ser un hombre cuadriculado, pues le gustaba mucho incidir en los elementos geométricos del campo: el rectángulo, área grande, pequeña, escuadra, semicírculo central, círculo central, línea frontal del área, línea divisoria... Miguel Ángel Valdivieso, la voz de Jerry Lewis en los doblajes, era más barroco y se inventó lo de "zafarse del acoso" para lo que hoy denominamos salirse de la presión. José María García es el rey del propio argot: utilizó un metalenguaje que no ha entrado en los diccionarios pero que sí funciona entre el público de a pie. Una jerga que, además, tenía mucha gracia: "chupópteros", "abrazafarolas", "tribuletes de pesebre", "lametraserillos"...Tenía su particular inquina hacia los directivos, a los que calificaba de “reyes del buen comer y mejor beber” y a quienes creía capaces de "beberse hasta el agua de los floreros".

6) En el libro se deslizan críticas hacia los "jugadores mediáticos" e incluso al poder de las multinacionales deportivas, que controlan desde la camiseta de los equipos hasta las alineaciones de éstos. ¿Hacia dónde va el mundo del fútbol?

-Preveo que va a ir en aumento como uno de los grandes fenómenos sociales y económicos en los años venideros, porque se va a consumir cada vez más fútbol por televisión, porque hay un floreciente negocio de las apuestas instantáneas por Internet, y porque en torno a las grandes figuras y los equipos con más seguidores se genera mucha actividad económica paralela. A los románticos les fastidia esa perspectiva porque consideran que una excesiva mercantilización del fútbol pervertirá sus esencias deportivas. Se trata de conciliar ambas sensibilidades, evitar ponerle a tu estadio el nombre de unos grandes almacenes o determinados diseños hirientes de las camisetas. Si se evitan tales excesos, creo que todo ello redundará en que los mejores partidos lleguen a un público cada vez más numeroso y exigente, que la cantera de futbolistas se amplíe notablemente, como ya ha sucedido con el continente africano, y estoy seguro de que los mejores momentos de la historia de este deporte todavía están por llegar. En el fútbol, la globalización no ha de ser algo negativo, sino todo lo contrario.


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